Aunque tu perro empieza a
manifestar signos de debilitamiento, por otra parte también es más sabio. Un
control veterinario periódico, los cuidados diarios y una alimentación
adecuada, permitirán a tu envejecido compañero, seguir disfrutando de una vida
llena de felicidad y salud.
Los signos de envejecimiento
El método más adecuado
para saber si tu perro ha envejecido consiste en observar su comportamiento y
su apariencia exterior. Dicho de otra forma, en función de su comportamiento,
su temperamento y su apariencia general, ¿qué edad puede tener?
• Pérdida progresiva de vitalidad.
• El perro parece sufrir de cierta rigidez en las articulaciones y presenta dificultad para levantarse después de estar tumbado o después de un largo paseo.
• La piel se vuelve más gruesa y menos elástica. El pelaje se hace más tupido y más áspero y puede despoblarse en ciertas zonas o aparecer pelos grises.
• La sordera se confirma cuando el perro deja de responder a las órdenes o cuando se le llama por su nombre.
• El estado de los dientes y de las encías. Verifica si el alimento se escapa de la boca, si hay una salivación excesiva y si el perro se rasca el hocico. Una hinchazón (como bolsas) bajo los ojos puede indicar la presencia de abscesos dentales y requiere una visita al veterinario.
•Pueden aparecer verrugas, quistes de grasa o hasta tumores. Haz que tu veterinario lo examine y recuerda que el control preventivo puede salvar la vida de tu perro.
• Sed frecuente, orina frecuentemente o tiene incontinencia.
• Muestra dificultades o no puede reconocer su entorno.
• Pérdida de apetito.
• Depresión, desobediencia y comportamientos destructores ocasionales.
• El matiz azulado que recubre los ojos es perfectamente normal y no altera la visión del perro. Por el contrario, una catarata velada y blanquecina puede producir ceguera. Tu veterinario te ayudará a distinguir entre ambos casos.
• Una tendencia a dormir más durante el día y menos durante la noche. Puede llegar a pasar que un perro se pasee de forma errante durante la noche por la casa debido a un dolor en las articulaciones, debido a la senilidad o porque se siente solo.
• Ganar peso – un problema particular que afecta a ciertos perros de edad avanzada.
• Pérdida progresiva de vitalidad.
• El perro parece sufrir de cierta rigidez en las articulaciones y presenta dificultad para levantarse después de estar tumbado o después de un largo paseo.
• La piel se vuelve más gruesa y menos elástica. El pelaje se hace más tupido y más áspero y puede despoblarse en ciertas zonas o aparecer pelos grises.
• La sordera se confirma cuando el perro deja de responder a las órdenes o cuando se le llama por su nombre.
• El estado de los dientes y de las encías. Verifica si el alimento se escapa de la boca, si hay una salivación excesiva y si el perro se rasca el hocico. Una hinchazón (como bolsas) bajo los ojos puede indicar la presencia de abscesos dentales y requiere una visita al veterinario.
•Pueden aparecer verrugas, quistes de grasa o hasta tumores. Haz que tu veterinario lo examine y recuerda que el control preventivo puede salvar la vida de tu perro.
• Sed frecuente, orina frecuentemente o tiene incontinencia.
• Muestra dificultades o no puede reconocer su entorno.
• Pérdida de apetito.
• Depresión, desobediencia y comportamientos destructores ocasionales.
• El matiz azulado que recubre los ojos es perfectamente normal y no altera la visión del perro. Por el contrario, una catarata velada y blanquecina puede producir ceguera. Tu veterinario te ayudará a distinguir entre ambos casos.
• Una tendencia a dormir más durante el día y menos durante la noche. Puede llegar a pasar que un perro se pasee de forma errante durante la noche por la casa debido a un dolor en las articulaciones, debido a la senilidad o porque se siente solo.
• Ganar peso – un problema particular que afecta a ciertos perros de edad avanzada.
Cuidados médicos adecuados -
Realizar un examen completo de forma periódica se convierte en indispensable
para los perros viejos. Además de las vacunas y del control anual, comenta con
tu veterinario los signos geriátricos de tu perro. También haz una lista de los
síntomas y comportamientos preocupantes y háblalo con el veterinario.
Ejercicios de calidad - La obesidad y la artrosis son las
enfermedades más frecuentes en los perros y por eso es muy importante que hagan
ejercicio con regularidad. Sin embargo, si tu perro ya sufre de artrosis, pide
consejo al veterinario antes de iniciar cualquier programa de ejercicios.
Los hábitos cotidianos - Para la salud física, mental y emocional
de tu viejo compañero, es importante respetar cierta lógica en los hábitos
cotidianos con el fin de asegurar el confort y el ambiente tranquilo que
necesita.
Una piel y un pelo sano - Sería adecuado añadir una sesión de
cuidados suplementarios al menos una vez por semana. También es importante
lavarlo regularmente. Esta será una nueva ocasión de demostrarle todo el afecto
que tu perro necesita.
Dientes y encías sanas - Es muy importante que el veterinario
realice cuidados dentales a tu perro de forma regular. Los perros de edad
avanzada están más expuestos a enfermedades de las encías y a la acumulación de
sarro. Además del control que realiza el veterinario, no dejes de examinarle
periódicamente los dientes y encías tu mismo.
Asistencia emocional - Esfuérzate en compartir con tu perro de
edad avanzada esta etapa de la vida que está a punto de atravesar e intenta
comprender los numerosos trastornos psicológicos que transforman su vida. Los
cuidados diarios que necesita tu perro mayor quizás te exigen un poco más de
paciencia, pero piensa que estos cuidados y tu compromiso en demostrarle cada
día tu afecto, contribuirán a ofrecerle una calidad de vida agradable durante
esta etapa.
